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lunes, 26 de mayo de 2014

Mi opinión – Gran Caverna, de José Enrique Serrano Espósito

Hacía tiempo que quería leer algo de este autor, tanto por sus llamativos títulos como por las críticas que ha recibido. Hasta que cayó en mis manos su novela: Gran Caverna. Lo cierto es que me sorprendió bastante. Su manera de narrar es sencilla (como a mí me gusta) y a la vez directa. Te mantiene atado a la historia sin permitir despistes o confusiones. No tardé ni dos tardes en leerlo.

La historia comienza con una oveja extraviada, que conduce al causal descubrimiento de una caverna en la cual el ser humano (y puede que otras cosas) han vivido desde tiempos inmemoriales. A partir de ahí, que cada uno se adentre por sí mismo. Yo sólo quiero terminar esta nota aclarando que nadie será capaz de predecir lo que ocurrirá en dicha caverna, ni de los personajes que terminarán implicándose. Acción, fantasía, misterio, objetos singulares e historias por descubrir. Una lectura muy “a lo Tolkien”, aunque no tiene nada que ver. ¿Confundidos? Pues a leer se ha dicho.


Alexander Copperwhite

martes, 20 de mayo de 2014

De todo un poco - Ladrones de ilusión o editoriales fantasma

Cada día recibo una importante cantidad de mensajes privados donde los autores recién sacados del horno sobre me preguntan sobre las editoriales y cómo publicar. Quienes me conocen, saben que siempre soy positivo, aunque detesto las mentiras; por ello cuento mis experiencias e intento dar pistas sobre qué haría yo en su lugar, porque en realidad ya estuve en su lugar. He pensado que no estaría mal escribir una breve descripción sobre el tema, sin entrar en detalles y sin dar nombres.

Para empezar, es cierto que cuando terminamos nuestro primer manuscrito, o al menos uno del que sentirnos orgullosos, enseguida nuestras manos empiezan a arder y queremos compartirlo con el mundo. Una noble intención, sin lugar a dudas, pero no muy lejos de la verdad, el mundo exterior no siente esa misma ilusión. Esa es la trampa en la que caemos solitos. Y ese es el gancho que las editoriales fantasma (como yo las llamo) usan para hacerse con el dinero del ilusionado iluso. A mí también me ha pasado, no me voy a esconder. El mundo editorial está plagado de “fantasmas” que sólo venden fantasías, sin haberse leído la tuya… claro está. Y es en este punto cuando voy a dar tres consejos que sigo a rajatabla.

1º. Nunca hacer una coedición. Es mejor una autoedición, donde vas a una imprenta, te asesoran profesionales, te dan un plazo de tiempo, te fijan un precio muy ajustado (ahí toca negociar) y al final tienes en tus manos tu obra.

Muchos pensarán que no tener el apoyo de un sello editorial no es positivo, y es cierto. Pero es muy importante que ese sello editorial trabaje contigo en tu obra, para que al final sea también de ellos y tu novela pasará a formar parte de su imagen comercial. Las editoriales fantasma reciben tu manuscrito, lo maquetan (de cualquier manera), le estampan una portada (la que tú has descrito porque no saben de qué va el libro) y te la venden a ti. Es decir. Compras a precio de comprador final tu propio libro, y lo tienes que promocionar, corregir (porque no lo han hecho), señalar los fallos de maquetación (porque les ha dado igual) distribuir (porque ellos no lo hacen) y hacerlo todo tú, por un precio desorbitado (porque también suelen ponerlo caro, puesto que lo compra el pobre autor y tienen la venta asegurada). Ahhh, ese precio te deja fuera de mercado… por cierto.

Y pregunto ¿prefieres autoeditar tu trabajo y tener un producto de calidad en tus manos, o lo que te he descrito? ¿Cuestión de prestigio? Sigo opinando que mejor solo que mal acompañado.

2º. Nunca has de subirte al carro del relato ganador. Por supuesto si se trata de una editorial conocida o de un premio de prestigio… adelante. Esos no te van a pedir pagar. El resto, a menos que te haga ilusión ver ese trabajo tuyo publicado y decidas hacerlo por gusto, sólo son triquiñuelas liosas para sacarte el dinero. ¡Repito! No digo que no lo hagas, sino que seas tú quien decida hacerlo sin ser engañado. Y esto como anécdota, una vez gané un concurso con un relato que jamás escribí ni mandé (obviamente) a ninguna parte. Con eso lo digo todo.

3º. Nunca compres publicidad de una editorial. Esta es una de las mejores formas de presentarte un producto. Muy profesional y comercial. No pagas la edición, sino la publicidad que viene a continuación. ¡Y REPITO! Cada uno ha de dedicarse a lo suyo. El editor edita, el escritor escribe, el publicista hace marketing, la imprenta imprime, el ilustrador ilustra… etc… Básicamente el resultado es muy parecido de la explicación que doy después del apartado 1º.

Existen editoriales que apuestan por jóvenes talentos y novedades. No os desesperéis y si escogéis hacer una coedición, al menos hay que ser consciente de lo que uno hace. Una amiga lo está pasando muy mal con este tema. Se siente estafada y no son días para tirar dinero. Las cosas no van bien. Para los más aventureros siempre está internet. Existe una infinidad de opciones como Amazon, Bubok, tus libros .com, etc… que te ofrecen una oportunidad de publicar en digital. No cuesta dinero, pero sí mucho trabajo abrirte camino. Y lo garantizo, es difícil pero se puede. Claro que se puede. ¿De verdad vencerán los obstáculos a tu ilusión? Bajo ningún concepto. Y dejad a los fantasmas que deambulen por las calles… hasta que desaparezcan.


Alexander Copperwhite