domingo, 22 de febrero de 2015

Mi opinión – La Isis Dorada, de Jorge Magano

Si bien es verdad que una buena aventura siempre logra conquistarme, cuando se trata de una historia repleta de elementos sorpresivos, y están aliñados con mucho humor e ironía, por mí… mucho mejor. Y para rematar, no tenemos que ir muy lejos, sino al patio de nuestra casa: Madrid. Cuando hablamos de deidades egipcias, colosales monumentos y misterios ancestrales, lo más lógico es pensar en Egipto, sus momias y sus secretos, pero Jorge Magano nos narra una aventura que ocurre en la capital hispana.

Si bien puede parecer insólito, muchos son quienes conocen la historia del templo egipcio que decora uno de nuestros parques, y partiendo con esta premisa, todo puede ocurrir. Jaime Azcárate  es un personaje muy peculiar. Quizás una mezcla de Indiana Jones y el habitual español de clase media, que combina las peripecias con la exageración y la ironía de una forma en la que muchos nos veremos identificados. ¿Quién es Jaime Azcárate? Personalmente creo que es un reflejo del propio autor, cosa que él mismo ha desmentido, pero aun así, los lectores somos libres de interpretar la novela a nuestro antojo, y si a mí me apetece asemejar a Jaime con Jorge, pues ni Ingrid sería capaz de detenerme. ¿Quién es Ingrid? Otro personaje de la novela. No voy a desvelar mucho sobre ella, pero sí diré que está muy buena. Demasiado. Si suena superficial, lo siento, pero esa es la impresión que tengo. También es muy valiente, sensual e inteligente. Para más detalles: Lean la novela.

Como siempre terminaré esta pequeña descripción, sin desvelar su contenido. La Isis Dorada es una novela de aventuras, misterio, acción, suspense, humor, enigmas… y mucho más. Un coctel que uno puede beber a sorbos, y empaparse de sus componentes, o tomar de un trago y sentir los picos de la adrenalina imaginaria. A mí me encantó. Es el tipo de literatura que yo busco. Y si tú eres otro aventurero (del sofá), no te la pierdas. Veamos si eres capaz de descifrar el misterio de: La Isis Dorada.


Alexander Copperwhite

La puedes comprar aquí:

LA ISIS DORADA (Aventuras de Jaime Azcárate nº 1)

domingo, 21 de diciembre de 2014

Mi opinión – Aceptamos lagarta como princesa de cuento, de Miriam Lavilla Muñoz

Bueno, bueno… De nuevo he aprendido que decir: de esta agua yo no beberé; es un tremendo error. Quiero dejar claro que no tengo ningún prejuicio sobre ningún género, sea este literario, musical, de cine o teatral. Pero está claro que cada uno tiene sus gustos y su peculiar manera de ver las cosas. Yo no suelo leer novela romántica, ni amorosa, ni de situación. He aquí la gran sorpresa para mí cuando me vi sin poder parar de leer esta novela. Miriam ha hilado una historia muy sencilla, que podría ocurrirle a cualquiera de nosotros. Es posible que no todo lo que aparece en ella, pero seré sincero y sí que me he visto en alguna que otra situación parecida.

Los diálogos son muy fluidos. Ahí reside la gran fuerza de esta historia. Con un toque juvenil que nos hará recordad nuestros años de instituto, de universitarios o de juerguistas empederni
dos, jejeje. El amor nace de la lujuria, o quizás la lujuria termina traduciéndose en amor. Es difícil escrutar los caminos que nos guían y nos conducen a lo que hoy somos, o lo que creemos que somos. Suena profundo, pero en realidad (y no es por ser negativo) la novela destila humor, gracia, situaciones diversas, aunque poca profundidad. Eso sí, en el momento de analizar la vida de su protagonista, una serie de emociones psicológicas ocuparán varios puntos de nuestro córtex cerebral y nos harán dudar de lo que realmente estamos leyendo. ¿Interesante verdad?

Normalmente cuento resquicios de la historia, sin demasiado detalles, para que los lectores puedan atar cabos e imaginarse si en realidad quieren adentrarse en ella o no. Pero en esta ocasión no pienso contar nada. ¿Por qué? Pues porque como la novela se lee rápido y no dejaréis de reíros y de identificaros con las situaciones y de pensar en qué ocurrirá a continuación… etc… etc… Sólo os digo que entréis en amazon, hagáis la descarga… y a disfrutar de una lectura diferente y muy entretenida. O al menos así fue para mí.


Alexander Copperwhite

lunes, 6 de octubre de 2014

Mi opinión – Todos los relojes rotos, de Ángel Delgado Rodriguez

Me había topado con este título en varias ocasiones, pero fue por pura casualidad que empecé a leerlo. Un día, mientras esperaba mi turno a ser atendido en el supermercado, decidí leer algo. Me apetecía leer un relato o dos, donde no perdiera el hilo y sin necesidad de continuar leyendo de seguido. Y encontré este título…

Lo primero que he de decir, es que están muy bien escritos y descritos. Creo que tratan de los buenos sentimientos y los malos hábitos; en casi todos he encontrado una denuncia social camuflada por personajes ficticios que viven en entornos mágicos, repletos de fantasía. Mi favorito es: El hombre de papel. La representación y el montaje del escenario, han sido completas, sencillas y sorprendentes. El lenguaje utilizado no es repetitivo, es culto sin ser pesado. Las historias son muy amenas de leer, y sin lugar a dudas el lector no evitará identificarse en alguna de ellas, o identificar a personajes pertenecientes a sus círculos sociales.

He de admitir que es inevitable descubrir emociones encontradas, que te harán reflexionar sobre muchos temas. ¿Quién eres? ¿Quién te rodea? ¿Cuáles son nuestros principios? ¿Cómo evoluciona la sociedad? ¿Cómo evolucionamos nosotros? Una lectura amena. Se lo recomiendo a todos aquellos que les gusta el realismo mágico… y a los demás, también.


Alexander Copperwhite

sábado, 6 de septiembre de 2014

Mi opinión – El teniente de San Porfirio, de Joel D. Hirst

   He de confesar que no suelo leer novelas con fondo político, puesto que lo que me apasiona son las aventuras, el misterio, el terror, la ciencia ficción, y dichas novelas no están entre mis preferidas. Pero nunca me niego a probar cosas nuevas. La Crónica de una Revolución Bolivariana me sonaba mucho a lo que estamos acostumbrados a ver en la televisión, y de nuevo me sorprendí al estar equivocado.

   Lejos de un contexto revolucionario o de un intento de adoctrinar, Joel D. Hirst nos presenta un paisaje de contrastes, ideologías, aventuras, desventuras y una telaraña de emociones encontradas que nos guían en la desconocida realidad de un país tan hermano nuestro, como sus gentes y sus costumbres. Me imaginé un lenguaje sureño, aderezado con los clichés propios de cada idioma, pero de nuevo comprobé que no era así. Los lectores más avezados disfrutarán con la escritura utilizada para relatar esta historia, y el resto… disfrutarán por igual. Al tratar las vidas de varios personajes la lectura se hace muy amena y fluida; terminando cada capítulo con la misma rapidez que se empieza otro. El conjunto de vivencias es el elemento que da ese toque homogéneo a esta gran novela, que aunque parezca complicada, es un trabajo de una sencillez compleja. Es decir: una maravilla para perderte en selvas, campamentos militares, zonas residenciales de Estados Unidos, oficinas con espías, subterráneos con interrogatorios clandestinos, masas manifestándose, y mucho… mucho más.

   Como de costumbre no desvelaré nada sobre la historia. Y para cerrar esta pequeña nota diré: Gracias a esta novela descubrí un punto de vista fresco, y juraría que imparcial, sobre un país en constante cambio que lucha, como todos nosotros, por un mañana mejor. Joel D. Hirst logra enredar una maravillosa historia con un desenlace perfecto, escrito de manera magistral y pintando unos escenarios espectaculares. ¿Qué más se puede pedir a una novela?


   
Alexander Copperwhite

domingo, 29 de junio de 2014

Mi opinión – Propiedad 57, de Oscar R.

Esta mañana me encontré con este título y lo añadí a la colección de uno de mis blogs, Gratis para Kindle (para que no se diga que no es fácil el acceso a la lectura, jejeje) y he de admitir que la portada me atrajo de tal manera que enseguida empecé a leerlo.
Se trata de una historia de terror, con tildes psicológicas y toques gore. Me recordó bastante a escenas de Resident Evil (videojuego llevado a la gran pantalla) y para ser sincero, no me ha decepcionado. Supongo que el autor es latinoamericano, por ciertas expresiones y giros de lenguaje que utiliza, y hasta resulta melódico cuando describe criaturas y situaciones. Me encantó. Mezcla el suspense con la profundidad de los propios pensamientos del protagonista, creando incisiones en la piel mental de un personaje que no se sabe que esperar. El final no me lo esperé hasta leer las últimas páginas. No es previsible, para nada. Al estar escrito en primera persona te mimetizas con el cazador que “es cazado”. Y si quieres saber a qué me refiero… sólo tienes que leer esta historia.

Alexander Copperwhite

martes, 17 de junio de 2014

Mi opinión – La leyenda del ladrón, de Juan Gómez Jurado

Hace tiempo, concretamente el abril pasado, en la feria del libro en Barcelona, tuve el placer de conocer al autor de esta novela y comentar durante un breve espacio de tiempo su opinión sobre la literatura, la escritura y los libros en general. Aprovechando la ocasión, cómo no, compré esta novela; a la que ahora comentaré con la brevedad y sencillez que suelo hacer en mis opiniones.

El protagonista de la historia es Sancho, un joven que sobrevive a una gran desgracia cuando era niño y que será azotado por el destino, deparándole momentos buenos y momentos malos. Todo lo que sucede a su alrededor contribuye para convertirse en el hombre que la Sevilla de la edad de oro necesita. Un héroe proveniente de la clase más humilde y castigada de la época. La gente con la que se cruza marcará su carácter y su conocimiento sobre diferentes “artes”. Como la de robar, manipular, mentir, combatir, etc… pero lo más importante de todo es el giro que da el autor a toda la historia, presentando una ciudad sumida en una desgracia, necesitada de un Robin Hood. O Roberto, como aparece aquí. ¿Confundidos? Cuando leáis la historia lo comprenderéis.

Existe un nexo entre la historia de la literatura universal y esta historia. No lo voy a contar, ya que sería una pena romper el encanto. La novela está escrita de una manera sencilla, accesible para todos los lectores, adornada con muchos matices, palabras y objetos de la época. Con ello, Juan Gómez Jurado nos vincula todavía más con aquella época, recordada por los nostálgicos, pero olvidada por el paso del tiempo (como es lo normal). Tempus fugit. Y no se puede remediar. Desde luego he conocido una Sevilla diferente, y cuando la visite de nuevo la miraré con otros ojos. Con los de Sancho, con los de Miguel, con los de William, o con los de algún otro protagonista. Sea como sea, la historia tiene un final de cine, y te arrancará una sonrisa fundida con un suspiro.


Alexander Copperwhite

jueves, 5 de junio de 2014

Mi opinión – Realidad aumentada, de Bruno Nievas

Hace poco releí la nueva versión de una novela que se había lanzado de manera gratuita hace casi cuatro años. Un poco antes de que yo comenzara mi andadura en este mundo tan fantástico y caótico, como es el de las letras. Lo cierto es que noté una gran mejoría en la estructura de la historia, tanto en los personajes como en los acontecimientos, aunque he de admitir que he añorado aquella primera versión con la que Bruno Nievas comenzó su viaje literario.
Para empezar, los personajes de la novela son muy cercanos, incluso tratándose de genios, magnates y gente fuera de lo común. La historia que les une es como: las de toda la vida, y transmiten sentimientos que todos conocemos. Sobre el escenario, ¿qué puedo comentar? He tenido la suerte de haber estado unas cuantas veces en Taberno, así que no me resultó nada difícil meterme en la historia y situarme. Con gran habilidad, el autor nos describe lugares, instalaciones, puertas ocultas e ingeniosos inventos que son imprescindibles en toda historia de ciencia ficción. ¿De qué hablo? De ordenadores imposibles, microchips fantásticos, cachivaches modernos y mucho más.
El final puedes llegar a querer creer habértelo imaginado, pero te aseguro que no es lo que parece, ni es lo que desearías que fuese. Es mucho mejor. Sólo quiero terminar esta pequeña nota con una escuálida frase: Después de leer esta novela, no volverás a percibir el mundo que te rodea… con los mismos ojos.


Alexander Copperwhite